Nuestro sitio web utiliza cookies para mejorar y personalizar su experiencia y para mostrar anuncios (si los hay). Nuestro sitio web también puede incluir cookies de terceros como Google Adsense, Google Analytics, Youtube. Al usar el sitio web, usted consiente el uso de cookies. Hemos actualizado nuestra Política de Privacidad. Por favor, haga clic en el botón para consultar nuestra Política de Privacidad.

Descubre la moda urbana

person s wearing white and black low top sneakers

La moda urbana, también conocida como estilo callejero, es un fenómeno que ha capturado la atención de diseñadores, marcas y consumidores en todo el mundo. Se trata de un estilo que se origina en las calles, influyendo en las tendencias de la industria de la moda y reflejando una mezcla única de culturas, subculturas e influencias sociales.

Orígenes de la moda urbana

La moda urbana tiene sus raíces en los movimientos culturales de las décadas de 1970 y 1980, particularmente dentro de comunidades urbanas en ciudades como Nueva York, Los Ángeles y Tokio. El hip hop, el punk y el skate fueron algunas de las subculturas clave que dieron forma a este estilo. En Nueva York, por ejemplo, la comunidad hip hop comenzaba a tomar protagonismo, no solo a través de la música, sino también expresando una identidad cultural a través de la moda. Las camisetas grandes, las gorras, las zapatillas y las cadenas de oro se convirtieron en símbolos de estatus y estilo.

Rasgos distintivos del estilo urbano

Individualidad y autoexpresión: La moda urbana es, ante todo, un medio para expresar la individualidad. A menudo se caracteriza por la mezcla y combinación de diferentes estilos, rompiendo con las normas establecidas de la moda tradicional.

Influencia de la música y el arte: La música y las expresiones urbanas funcionan como una fuente inagotable de inspiración. Los grafitis, por ejemplo, no solo aparecen en muros de distintas ciudades, sino que además moldean la estética, los motivos y la composición de numerosas prendas.

Funcionalidad y comodidad: La moda urbana se preocupa tanto por la estética como por la practicidad. Prendas como sudaderas, chaquetas bomber, y pantalones jogger son ejemplos de artículos que permiten el movimiento, una característica vital para aquellos involucrados en actividades urbanas como el skateboarding.

La estética urbana como expresión de la cultura contemporánea

Este estilo trasciende una simple tendencia de moda y se convierte en un reflejo de la identidad cultural de cada zona; en Japón, por ejemplo, Harajuku destaca por su carácter llamativo y experimental, donde se mezclan prendas urbanas con toques tradicionales o influencias de anime, mientras que en Londres, el grime ha dejado una huella profunda al proyectar una estética directa y sin adornos, a menudo expresada mediante chaquetas deportivas y suéteres de marca.

Repercusiones en la economía y el comercio

La moda urbana se ha transformado en un sector de enorme valor económico, influyendo en reconocidas casas de moda que han entablado colaboraciones con artistas y creadores ligados a este entorno. Marcas como Adidas y Nike han logrado aprovechar esta esencia al desarrollar colecciones y modelos que sintonizan con su público. Según Business of Fashion, el mercado mundial de moda urbana registró en 2021 un incremento del 5%, reafirmando su peso dentro de la industria general de la moda.

Enfoque innovador y compromiso sostenible

La moda urbana ha ido estrechando su relación con la sostenibilidad, impulsada en gran medida por el empleo de materiales reciclados y la valorización de prendas de segunda mano. Numerosas marcas emergentes dentro del estilo urbano promueven prácticas responsables, disminuyendo su huella ecológica mediante métodos de producción más éticos y con mayor transparencia.

La moda urbana va más allá de ser simplemente un estilo de vestimenta. Es un movimiento cultural, una respuesta a las tendencias dominantes y una plataforma para la autoexpresión que sigue evolucionando. Así, refleja el continuo diálogo entre la cultura, la identidad y la moda en una sociedad en constante cambio.

Por Otilia Adame Luevano

También te puede gustar